Tribus urbanas IV: punks

Este viernes nos toca hablar del movimiento punk, uno de los más característicos a nivel estético y de los más controvertidos del s XX.

Su origen tiene dos focos fundamentales, uno lo encontramos en Nueva York mientras que el otro surge en Gran Bretaña. Ambos comparten cierta desesperanza por el sistema social establecido y se denominan anticapitalistas, aunque en cada continente se vivirá de forma muy diferente.

Mientras que en la escena neoyorquina tenemos como máximo exponente el mítico club CBGB, que acogió e impulso grupos como los Ramones o Blondie, con una actitud más lúdica, más experimental y menos reivindicativa, a nivel social, no ocurre lo mismo al otro lado del océano.

En el Reino Unido, la situación político económica y social estaba más comprometida, con una crisis del petróleo, una guerra y un sistema de educación clasista y retrógrado, los jóvenes encontraron en este movimiento una forma de expresión, en principio ácrata y perfecta, para desahogarse de todas sus frustraciones.

Al punk inglés le debemos esta tendencia como la conocemos hoy en día en el mundo de la moda. Crestas mohicanas, tachuelas, imperdibles, pantalones rotos, cuadro escocés, cuero y un sin fin de complementos dieron lugar a esta estética que hoy no se puede concebir sin figuras todavía tan relevantes en el mundo de la moda como la diseñadora Vivianne Westwood (foto 1), responsable, entre otros, de la estética de unos de los grupos referentes del punk inglés, los Sex Pistols.